

Hemos iniciado este camino a recorrer, al igual que todos los niños Janerianos que están a lo largo de la Provincia Latinoamericana, en donde están las hijas de la Madre Janer. Y estamos ansiosas de recibir nuestro signo distintivo de niñas Janerianas, que será la mochila de color verda, señal de que aún estamos en camino de crecimiento y maduración en nuestra vida de cristianas Janerianas.

Jesucristo es nuestra meta, y nuestra Madre nos ha adelantado en el caminar hacia Él, por eso nosotras confiamos en ella, porque sabemos que lo ha alcanzado.